Mi nombre es Claudia Cuesta y soy trabajadora social de la asociación de Parkinson de La Roda-CIRENC.

Y quiero hablar de trabajo social, en este caso del trabajo social en las asociaciones y ong´s, trabajo muchas veces “invisible”  pero que es imprescindible.

De sobra sabemos la teoría de lo que es el trabajo social, pero hoy vamos a hablar más de la práctica del trabajo social.

Por un lado el trabajo social en una asociación de Parkinson y centro integral de rehabilitación es valorar al enfermo, informar y asesorar de los recursos existentes,  plantear objetivos y  un plan de intervención y actuar en consecuencia.

Otra función del trabajo social es la búsqueda de subvenciones tanto privadas como públicas, elaboración de proyectos y justificación de los mismos para mejorar el funcionamiento y la viabilidad de la asociación.

También solemos llevar las funciones sensibilización a la sociedad sobre la enfermedad, programa de voluntariado, programas de animación y ocio, plan de formación…

En resumidas cuentas una amplia gama de funciones muy dispares, pero la función principal del trabajador social es el acompañamiento, el acompañamiento y seguimiento en las diferentes etapas de la enfermedad, sabemos que el Parkinson así como otras enfermedades neurológicas pasan por diferentes etapas o estadios según la evolución de la enfermedad, en cualquier etapa siempre estará en trabajador social para guiarle y orientarle, siempre seremos un apoyo, una mano en que apoyar, un hombro en el que llorar y un empujón para seguir luchando.

Muchas veces en nuestro trabajo nos puede la burocracia, los papeles, los plazos….etc y nos olvidamos de los realmente bonito e importante del trabajo social, que es poder ayudar, poder guiar, poder orientar, poder sumarte a su lucha y vencer, o al menos parar o enlentecer ese problema por el que luchan. Lo bonito del trabajo social es ver a las personas que gracias a tu intervención están llevando su vida un poco mejor, es ver las caras de esos usuarios y ver esas sonrisas cuando van a verte y te dicen han conseguido esta ayuda para seguir luchando o me han concedido el dinero que necesitaban o que le han adaptado mi puesto de trabajo al fin….o algo tan simple como sacarles una sonrisa, o que te digan que gracias a nosotros están más felices,  esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles son los que  hacen que te alegres cada día de haber estudiado trabajo social.

Otra labor muy bonita es la sensibilización de la comunidad, dar a conocer en mi caso, la enfermedad de Parkinson y las enfermedades neurológicas, es concienciar y dar a conocer sobre estas enfermedades, es ayudar a prevenir ciertas enfermedades, es concienciar sobre la importancia de la salud y  muy importante concienciar sobre todo a los jóvenes sobre el respeto a nuestros mayores, en resumidas cuentas es concienciar para un futuro mejor.

El trabajo social en asociaciones es intervenir de manera directa con usuarios y con sectores muy concretos lo que lleva a que la intervención sea muy concreta y muy familiar, hace que se creen  lazos muy fuertes con las familias.

Para la gente que no sepa lo que es el trabajo social o para aquellos que sólo ven a la “asistente” para rellenar papeles, solicitar la ayuda a domicilio o la tarjeta de aparcar, decir que el trabajo social es mucho más, que gracias al trabajo social vivimos en un  mundo mejor, hacemos un mundo mejor.

Para finalizar quiero dar las gracias a las asociaciones de toda España y en concreto a sus trabajadoras sociales por su trabajo diario con estos enfermos y también dar las gracias a los usuarios por su lucha y su afán de superación diario que hace que nuestro día a día sea más fácil.

Claudia Cuesta Huedo

Nº colegiada 13-1248